TÚ LA LETRA Y YO LA MÚSICA…

Ya has parido… Enhorabuena. Tienes en el móvil otra grabación tarareada, un tema que has canturreado andando por la calle y que has titulado provisionalmente como “AAAAA”, o “idea 56 BUENA”, o la fecha de hoy… El caso es que esta vez el tema sí se entiende. Tiene una melodía bien definida y tienes la armonía en la cabeza. Y ahora qué…

O quizás tú eres de los que primero haces la letra y luego te estrujas el cerebro modelando y modulando una melodía que le haga justicia a esa gran historia…

De todo el proceso de creación de una canción, la primera parte es la más bonita, al menos para mí. Antes no había nada y ahora sí, y tiene buena pinta… Ya la tienes, ya es tuya… Pero, ¡despierta! que ahora toca trabajarla…

Roberto Lucha, David César… músicos de España… Nos gustaría saber cómo componéis vosotros… ¿Primero la música y luego la letra? Al revés? Todo a la vez? Ah, contestad también a la gran pregunta… ¿Qué es más importante, la letra o la música? Y no vale decir que tiene que haber un equilibrio entre las dos partes, que esa ya me la sé. Hay que mojarse… Yo me mojo primero. La música.

2 comments

  1. No es justo sacrificar a uno de los dos pilares de la canción (letra o melodía). Pero si tuviera que hacerlo, creo que es evidente que hay canciones en idiomas que no entendemos (o interpretadas por un instrumento) y nos emocionan. Por ello, voy a quedarme con la melodía. Sin pasar por alto, que muchos temas no hubieran llegado a ser éxito, ni a tocar el corazón de millones de personas si no es gracias a su mensaje. Aunque pienso que eso ocurre con mucha menos frecuencia.
    Al final, la melodía creo que acaba determinando mucho más que un simple 50% de la canción. Seguramente “entra mejor” una gran melodía con una letra mediocre que viceversa.
    En cuanto al orden de la composición, todavía ando buscando la “formula” y creo que es durante ese camino que van naciendo canciones… Juraría que cada canción la he compuesto de una forma distinta (me han surgido en un lugar o en otro, estaba triste y otras alegre, aparecieron en mi cabeza o las busqué, tardé media hora o tardé tres meses…).
    Me atrevería a decir, por eso, que las más auténticas han surgido cuando tenía muy claro QUE quería decir y COMO lo quería decir. Haciendo de cada parte música y letra de forma casi simultánea. Ahora mismo me encuentro componiendo de esa forma, aunque es cierto que otras veces me he centrado en tener antes una buena melodía, pero creo que el mensaje que está en el corazón es mucho más inspirador que el NA-NA-NA. Eso te acaba ayudando a que ambas cosas vayan en una sintonía general.

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